Candado sobre teclado representando seguridad

¿Es tu página web segura para tus usuarios?

¿Te has fijado en el candado que aparece junto a la URL de una web?

Si no lo ves y en su lugar aparece un círculo con una “i”, tu sitio no está correctamente protegido.

La ausencia del candado genera desconfianza inmediata. Cuando el navegador advierte que una página no es segura, muchos usuarios abandonan antes siquiera de navegar por ella.

Este problema es aún más grave en un e-commerce o en cualquier web que solicite datos personales, bancarios o tarjetas de crédito. Si tu sitio no transmite seguridad, la tasa de rebote aumenta y pierdes clientes potenciales sin darles la oportunidad de conocerte.

Aunque pueda parecer básico, muchas páginas todavía no están bien configuradas. Incluso organismos oficiales han cometido este error en el pasado, comprometiendo información sensible de sus usuarios.

La buena noticia es que aquí existe una oportunidad clara: contar con una página web segura no solo protege los datos, sino que también puede convertirse en una ventaja competitiva frente a empresas que todavía no han dado este paso.

 

Cómo hacer tu sitio web seguro

Es importante aclarar que no es lo mismo aumentar la seguridad de tu página web para los usuarios que la visitan que para ti mismo como propietario. Ambas vías tienen algunos puntos en común, pero las estrategias a seguir para lograrlo suelen ser diferentes. En este artículo vamos a centrarnos exclusivamente en la primera de ellas.

 

persona haciendo un pago seguro

 

Los certificados SSL (Secure Socket Layer) cifran la información que se transmite entre el navegador y el servidor, protegiendo los datos de tus usuarios y garantizando transacciones seguras.

Google penaliza las páginas sin HTTPS mostrando la advertencia de “NO ES SEGURO” en Chrome. Si quieres entender mejor cómo rastrea Google los sitios web, puedes consultar Cómo funciona la «araña» de Google.

Además, HTTP puede ser más lento que HTTPS, lo que afecta a la experiencia de usuario y al SEO. Puedes medir la velocidad de tu web con esta herramienta: https://www.pingdom.com/.

 

Tipos de certificados SSL

Existen distintos tipos de certificados SSL, según el nivel de seguridad que necesite tu web. La elección dependerá del alcance del sitio, el tipo de usuarios y las acciones que realizarán (formularios, pagos, registros, etc.). También, por supuesto, del presupuesto.

Estos son los principales:

Validación de dominio (DV)

Verifica que el solicitante tiene derecho a usar el dominio. Es la opción más básica y común en blogs o webs sencillas.

 

Validación de organización (OV)

Requiere una comprobación de la empresa. Aporta mayor confianza, mejora la imagen de marca y es ideal para negocios que quieren reforzar su credibilidad.

 

Validación extendida (EV)

Es la opción más segura. Exige varias verificaciones legales y operativas para confirmar la identidad de la organización.

 

Multidominio (SAN)

Permite proteger varios dominios con un único certificado. Ideal para empresas con diferentes webs o proyectos online.

 

¿Deberías adquirir entonces un certificado SSL?

Contar con un certificado SSL aporta múltiples ventajas en seguridad, confianza y rendimiento web.

Hace unos años era posible prescindir de él, pero hoy, con las advertencias de Google a páginas en HTTP y su impacto indirecto en el SEO, se ha convertido en un estándar imprescindible.

Si estás empezando tu web, puede que no sea urgente implementarlo desde el primer día. Aun así, es importante planificarlo cuanto antes para evitar problemas futuros.

Y no solo afecta a grandes empresas: muchas pymes, por pensar que no serán objetivo de ataques, son precisamente las más vulnerables. La seguridad web ya no es opcional, es una necesidad.

 
 

Sergio Rodríguez.

 

  • Fuentes:

https://blog.sucuri.net/espanol/2015/06/10-consejos-para-mejorar-su-seguridad-del-sitio-web.html

https://www.certsuperior.com/certificados-digitales-que-son-y-como-funcionan/

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